“Fuera de Campo 8: Reflexiones para una ética del cuidado hacia el profesorado” es un proyecto de cine-fórum (visionado de una película + conversación posterior). En la edición 2025-2026 el curso pretende recoger las inquietudes detectadas en las evaluaciones cualitativas de los cursos previos para abordar diferentes temáticas que afectan a las prácticas de las y los docentes para contribuir desde la reflexión colectiva y la cultura crítica a una mejor gestión de cuestiones laborales y emocionales que tienen que ver con miedos, dudas, frustraciones, confusiones y gestiones afectivas tanto de niños/as y adolescentes como de maestros/as y profesores/as.
La evaluación psicopedagógica como herramienta y técnica concreta de la orientación educativa, requiere un nuevo enfoque centrado en la inclusión educativa y la personalización de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Desde este planteamiento debe permitirnos identificar, no solo las debilidades y fortalezas del perfil individual de aprendizaje del alumnado, sino las barreras y facilitadores que permiten el acceso, la presencia, la participación y el aprendizaje en el contexto escolar. Con esta finalidad, se hace necesario analizar y repensar los procesos de evaluación psicopedagógica, superando los modelos anteriores hacia una perspectiva psico-socio-pedagógica, con repercusión real en los entornos y prácticas educativas.
Los programas socioemocionales son necesarios en las aulas porque favorecen la habilidad para gestionar emociones, crean ambientes seguros y favorables para el aprendizaje, mejoran la convivencia y el bienestar personal y social del alumnado. Dentro de este marco, se ubica el programa de educación emocional ‘Siempre Atentos’: nace con el objetivo de mejorar la convivencia y la inclusión para crear una cultura de paz que fomente relaciones de equidad y de respeto que protejan ante cualquier situación de violencia. Así, este material didáctico pretende convertir la escuela en un espacio seguro de aprendizaje donde todos los alumnos sean vistos y donde puedan entrenar habilidades socioemocionales y de autocontrol que los preparen para afrontar las dificultades en un clima escolar sano, libre de violencia, y promoviendo valores como el respeto, la resiliencia, la amabilidad o el pensamiento crítico. Favorecer un espacio emocionalmente saludable es mucho más fácil de lo qué pensamos. Basta con crear lazos fuertes entre las personas que forman del grupo aula y entrenar con los alumnos/as las herramientas para gestionar las emociones y resolver los conflictos de manera positiva. Por todo ello, se propone una formación de profundización en estos aspectos trabajados ya en cursos anteriores en nuestro ámbito.
El Coordinador/a de Bienestar, así como los profesionales docentes y no docentes de los centros educativos tienen la responsabilidad de proteger y atender a menores de edad frente a cualquier situación de negligencia o violencia en el entorno sociofamiliar y escolar, tal y como recoge la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). Para ello se requiere formación en prevención, detección precoz y protección de los niños, niñas y adolescentes, así como en factores protectores de bienestar emocional y convivencia de menara que tengan herramientas para la detección, intervención y derivación de estas situaciones. Con el fin de asegurar el máximo bienestar para los niños, niñas y adolescentes, así como la cultura del buen trato a los mismos o impulsar entre el personal del centro y el alumnado la utilización de métodos alternativos de resolución de conflictos se propone esta formación.
El entorno escolar actual es, intrínsecamente sedentario, con lecciones obligatorias para el alumnado que contribuyen a permanecer 7-8 horas diarias de inactividad física de promedio. Por otro lado, la LOMLOE aboga por el uso de metodologías activas y por la actuación docente compartida para el desarrollo de los aprendizajes y alcanzar las competencias del alumnado. Además, la neurociencia ha podido demostrar que la integración de la actividad física durante el tiempo académico en el aula, además de reducir el tiempo sedentario, tiene beneficios académicos añadidos tales como una mejor atención a la tarea, la motivación y el disfrute del aprendizaje y la consecución de objetivos académicos. Por todo ello, a través de esta formación se pretende dotar al profesorado de la etapa de Secundaria, tanto de la especialidad de Educación Física como de otras materias, convencionalmente, no motrices, de los recursos metodológicos necesarios para poder implementar las clases físicamente activas (CFA).